Con escaso fútbol y una dosis de suerte, Cruz Azul con gol
de Cristian Riveros se impuso por la mínima diferencia al Árabe Unido en el
partido de ida de los Cuartos de Final en la Liga de Campeones de CONCACAF.
Un cabezazo de Cristian Riveros resultó suficiente para que la escuadra celeste
saliera de Panamá con medio boleto hacia las Semifinales del torneo. Ahora
cerrará la eliminatoria el próximo miércoles en el Estadio Azul con todo a
favor para sellar el pase.
El Árabe Unido desperdició los primeros 45 minutos con una desastrosa
actuación, y luego en el segundo tiempo no pudo definir las ocasiones que
generó, en parte por el buen desempeño del portero mexicano Yosgart Gutiérrez.
Con una alineación alternativa, los visitantes realmente sufrieron sobre todo a
la ofensiva porque no se entendieron los elementos que Enrique Meza mandó al
campo, tanto de inicio como en las modificaciones sobre la marcha.
Lo mejor y más importante para Cruz Azul fue que logró la victoria, siendo el
único equipo mexicano que lo hizo en la ida de los Cuartos de Final, pues ni
Pumas ni Pachuca ni Toluca sacaron ventaja.
EL PARTIDO
El hecho de que sólo se presentara una jugada de peligro en la primera mitad
deja claro que el duelo se concentró en la mediacancha, donde si bien Cruz Azul
fue quien tuvo mayor control, la realidad es que no tuvo profundidad para
acercarse con claridad al área enemiga.
Esos primeros 45 minutos fueron de auténtica nulidad. Ni para adelante ni para
atrás. Tanto el Árabe Unido como La
Máquina lucieron completamente desarticulados hacia la
ofensiva. Demasiados toques laterales y muchos pases fallados evidenciaron la
falta de coordinación en estas escuadras.
Con el cuadro cementero se notó el descontrol porque nunca juegan juntos
hombres como César Villaluz, Gerardo Lugo y Mario Ortiz, quienes poco hicieron
para la causa cementera en ataque.
Sólo una tijera de Ortiz hasta el minuto 41 puso a la escuadra visitante en
posición de anotar, pero el remate del delantero fue directo a las manos del
arquero panameño, José Marín.
Lo destacado para el conjunto que dirige Enrique Meza fue el regreso oficial
del defensa central Horacio Cervantes, quien volvió a jugar con el primer
equipo celeste tras cinco meses y medio de ausencia debido a una lesión. Y el
zaguero no desentonó, se mostró bien ubicado.
El local de plano no mostró nada. Prácticamente ni se acercó a la portería
defendida por Yosgart Gutiérrez, que en ninguna ocasión tuvo que empelarse a
fondo en ese primer tiempo.
Ya la parte complementaria tuvo una ligera mejoría en cuanto al futbol
desplegado por los dos cuadros, sin ser una exhibición notable, pero sí con un
poco más de emociones.
Fue el Árabe Unido el que puso la cuota de peligrosidad con un par de llegadas,
la primera al minuto 55, donde Yosgart ahora sí tuvo que ensuciar el uniforme
al tirarse sobre los pies de Mauricio González para tapar la definición del
jugador panameño.
Y después en el cobro de un tiro libre, el arquero cementero volvió a realizar
un lance espectacular para salvar su arco. Para entonces ya era otro cotejo,
con el Árabe más decidido a atacar. Incluso pegó un disparo al travesaño por
conducto de Camilo Aguirre.
La Máquina no encontraba por dónde crear ocasiones de gol. Ingresó Javier
Orozco para tener más presencia en el área contraria, y luego entró Alejandro
Vela, quien regresó luego de cuatro meses y medio, también por lesión, y trató
de ser la llave por el costado izquierdo.
Cuando no se veía cómo fuera a romperse el empate, apareció el paraguayo
Christian Riveros sin marca en el centro del área para rematar de cabeza un
envío de Rogelio Chávez y colocar el tanto para la victoria cruzazulina, al
minuto 70. Y se acabó la historia.
Con poco le alcanzó a La
Máquina para ser el único de los cuatro equipos mexicanos que
pudo ganar en el partido de ida de los Cuartos de Final en la Liga de Campeones de CONCACAF.
Fuente: Medio Tiempo